El Proyecto
En España la gestión de residuos está regulada por la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, que refuerza la separación de biorresiduos y promueve la valorización mediante compostaje doméstico o comunitario.
Transformar nuestros restos orgánicos en compost no solo cumple con la normativa, sino que impulsa un modelo de economía circular que asegura que el residuo se convierta en recurso, reduciendo las emisiones de CO₂ y los costes de gestión.
El origen de este proyecto se remonta a un viaje desde La Palma a Galicia en 2014, donde el equipo visitó los sistemas pioneros de compostaje comunitario y doméstico. Aquel recorrido fue el punto de partida para adaptar esas ideas de gestión sostenible local y práctica al contexto de los territorios insulares.
El enfoque del proyecto se basa en los principios de autosuficiencia, proximidad y aprendizaje colectivo, de forma que La Palma recorra el camino en que los residuos se gestionen donde se generan, a la vez que aprendemos tanto en los hogares como en la comunidad insular.
¿Te convence? Súmate a la revolución circular

¿Por qué compostar?
Podemos darte muchas razones. Compostar es descomponer la materia orgánica, igual que lo hacen los bosques, pero en un proceso acelerado y controlado.
- A nivel global, mantiene el ciclo de la materia y ayuda a mitigar el cambio climático.
- A nivel local, mejora la calidad del suelo, aumenta la capacidad de retención de agua, favorece la fertilidad de los sistemas agrícolas, y enriquece los ecosistemas rurales y urbanos.
- A nivel individual, reduce la dependencia de fertilizantes químicos en la agricultura, ahorra dinero en la gestión de residuos y fomenta la sensibilización ambiental.