El pleno del próximo viernes aprobará un acuerdo institucional que contempla una batería de medidas para afrontar el mayor reto ambiental de la sociedad

El Cabildo aprobará el estado de emergencia climática a través de un acuerdo institucional en el próximo pleno ordinario, que se celebra este viernes, 7 de febrero. Un acuerdo por el que desde la Corporación Insular se iniciará un proceso de educación, formación y concienciación a toda la población sobre la crisis ecológica que representa esta situación y el enorme cambio necesario para frenar la emergencia.

La consejera de Cambio Climático y Servicios, Nieves Rosa Arroyo, que ha liderado esta iniciativa en la Corporación Insular, valoró y agradeció el consenso alcanzado en el Cabildo de La Palma para “dar respuesta al mayor reto ambiental que afrontamos como sociedad”.

Un desafío en el que la isla de La Palma es “por su situación geográfica, por su insularidad y por su biodiversidad, especialmente vulnerable, tanto a los actuales como a los futuros impactos del cambio climático sobre su sistema natural, social y económico”. La realidad, tal y como recoge la propuesta que irá a pleno, es que cada vez son más los estudios que constatan los efectos y consecuencias del cambio climático en el Archipiélago canario, como el aumento generalizado de las temperaturas, el descenso general de las lluvias totales y una intensificación de las sequías.

La declaración de emergencia climática compromete al Cabildo a asignar los recursos necesarios para hacer frente a esta crisis, así como a crear un equipo de trabajo específico en cambio climático.

Asimismo, contempla la realización de una evaluación de los riesgos y vulnerabilidades de la Isla de La Palma ante el cambio climático como trabajo previo necesario para la elaboración de un plan de adaptación. Otro paso en este proceso prevé por la redacción del Plan Insular de Adaptación al Cambio Climático de la isla de La Palma.

Otro de los acuerdos que contempla la declaración pasa por tener en cuenta en la planificación territorial instrumentos más específicos, como los destinados a reducir la demanda de energía en el espacio público o los planes de emergencia ante situaciones de sequía.

Del mismo modo, compromete al Cabildo a la elaboración de un Plan de Movilidad Sostenible para la isla de La Palma, que promueva modelos de movilidad que ahorran energía mediante la aplicación de sistemas inteligentes de transporte, que integran aspectos como el consumo de energía y las emisiones; el fomento de medios de transporte colectivos y modos no motorizados; incrementar  la habilitación de puntos de recarga de vehículos poco contaminantes, como el eléctrico.

También aborda el modelo de gestión de residuos, con una apuesta por priorizar su reducción  y el fomento del reciclaje, tomando como horizonte alcanzar la meta de residuo cero a través de una estrategia de economía circular. Asimismo, prevé aplicar en la contratación pública del Cabildo criterios obligatorios de sostenibilidad y de lucha contra el cambio climático.